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La punta del “iceberg”

V E R T E B R A L

Ha pasado casi un año desde que Ronaldo Mojica Morales de 19 años de edad y estudiante de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera” de Canatlán, Durango falleció la madrugada del sábado 19 de agosto del año pasado debido a distintas lesiones provocadas presuntamente por una novatada que se organizó dentro de la institución.

Esas prácticas deberían estar prohibidas por las autoridades educativas, ya que el alcohol, la euforia y el interés de los jóvenes por pertenecer a un grupo social hacen la combinación perfecta para que ocurra una desgracia como la vivida en la Normal Aguilera.

En los Estados Unidos, particularmente en la universidades de renombre, los jóvenes deciden congregar en fraternidades a nuevos miembros a través de iniciaciones extremas, pero supongo que controladas por las autoridades, nunca me he enterado que alguien haya muerto en un acto de esta naturaleza en Yale o en Stanford.

“Miguel” un joven lagunero abandonó sus estudios académicos para ingresar al Cesifut, un centro de formación de futbolistas, una especie de internado donde los muchachos entrenan para convertirse en astros de esta disciplina.

A través de redes sociales, se hizo viral un video en el que, presuntamente, los profesores y los alumnos se “llevan muy pesado” e incluso “Miguel” narra cómo los ritos de iniciación permiten agresiones de maestros a alumnos https://laguna.telediario.mx/laguna/ademas-de-ser-golpeados-los-alumnos-...

https://laguna.telediario.mx/laguna/denuncian-agresiones-como-rito-de-in...

En la redacción hubo debate, mi compañero David de la Garza defendía la idea de que esas “actividades de integración” eran comunes en este tipo de instituciones, que los maestros atentaran contra los alumnos, que los golpearan pues.

Él no estuvo de acuerdo en publicar la nota en laguna.telediario.mx porque como vivió en carne propia esta clase de agresión, le parece ciertamente normal, pero no.

Acaba de convertirse en padre de familia, no puedo imaginar qué haría David si un profesor o profesora agrediera a su hija, puedo firmarlo, las cosas no se pondrían bien.

Así que el hecho debe ser investigado a fondo, hasta llegar a las últimas consecuencias, porque una cosa es la integración de los miembros de un grupo y otra diferente el abuso y la violencia innecesaria.

Esta organización se mantiene gracias a las aportaciones de las grandes figuras del futbol regional como Oribe Peralta, bajo la dirección del empresario Salvador Necochea, mucha atención a las autoridades, puede resultar ser la punta del “iceberg”.

angel.carrillo@multimedios.com