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Las cantinas, tradición que se pierde en Gómez Palacio

El presidente de la Unión de Comerciantes de Vinos y Licores, dijo que ahora los consumidores prefieren los 'antros' o comprar en expendios.

Las ventas en enero y febrero bajan hasta un 30% . (Rolando Riestra)

Gómez Palacio, Durango.- Debido a las modas y nuevas costumbres de los bebedores, las cantinas en Gómez Palacio han dejado de ser el punto de reunión de amigos y conocidos, ya que ahora son frecuentadas únicamente por trabajadores pensionados y que “fiado” piden crédito pagadero al mes para poder encontrarse con compañeros de barra.

Así lo señaló Alfredo Ortega Tovar, presidente de la Unión de Comerciantes de Vinos y Licores, A.C., quien recordó que en los últimos cinco años, las ventas en los establecimientos como bares, restaurantes o cantinas han ido a la baja, lo que es signo de preocupación y más en estas fechas, que dichos sitios eran muy concurridos.

Hizo ver que en los tiempos de baja temperatura, por lo general los hombres acuden a las cantinas a ingerir bebidas como el tequila para darle calor al cuerpo, pero llama la atención que ya dejaron de hacerlo, pues se van a sus casas o bien, acuden a otro tipo de negocios que están de "moda" como los "antros".

“Los tiempos cambiaron y ahora la mayoría de los clientes que tenemos se manejan con su pensión, mientras que la gente joven visita a otros negocios como el consumidor potencial de bebidas alcohólicas ya sea en ladies bar, restaurantes y los mini-súper, así como en expendios o depósitos de cerveza”, dijo.

Recordó que en estas épocas las ventas aumentaban hasta en un 50%, pero ahora por el contrario, no muestran repunte alguno, a lo que se vendrá enero y febrero con caídas hasta del 30%.

Estimó que esta baja se debe más al cierre de grandes empresas, e incluso el desplome de la industria maquiladora textil, pues antes era un mercado que acudía a las cantinas.

Aunado a lo anterior, dijo que ahora las familias que se reúnen en sus casas o bien en alguna quinta campestre, adquieren siempre el consumo de oferta, lo más barato, pues dejan de lado su gusto, por aquello que se adapte a su presupuesto, acudiendo a las tiendas de conveniencia como de autoservicio.